La carpeta de producción es el documento con el que un proyecto se presenta ante un fondo, un estímulo o un posible coproductor. Es la primera impresión, y muchas veces la única.
Lo que no puede faltar
- Portada con título, género, duración estimada y datos de contacto.
- Logline: la película en una o dos frases.
- Sinopsis corta y sinopsis larga.
- Nota de intención del director: por qué esta historia y por qué ahora.
- Propuesta visual: referencias de fotografía, arte y tono.
- Guion completo, registrado.
- Semblanzas del director, del productor y del equipo clave.
- Presupuesto resumen y desglosado.
- Plan financiero: cada fuente y en qué estado está.
- Ruta crítica: fechas de preproducción, rodaje y postproducción.
- Cartas de intención del reparto y de los socios.
La nota de intención es lo que más se lee
Los comités leen muchas carpetas. La nota de intención es el lugar donde el director explica, con su voz, por qué esta película tiene que existir. Sin adjetivos grandes: con la relación personal que tiene con la historia.

Errores frecuentes
- Un presupuesto que no cuadra con el número de días de rodaje.
- Un plan financiero con fuentes que todavía no se han solicitado, presentadas como seguras.
- Referencias visuales que no tienen nada que ver con el guion.
- Semblanzas infladas: los comités verifican.
Actualízala siempre
Cada vez que el proyecto consigue algo —un actor, un socio, un apoyo— la carpeta cambia. Una carpeta vieja cuenta un proyecto que ya no existe.



